Los retratos y autorretratos han sido fundamentales en la historia del arte por su capacidad para comunicar no solo la apariencia física, sino también la esencia psicológica y emocional de las personas representadas. A lo largo de las épocas, estos géneros han servido para diversos propósitos, desde la afirmación del poder y el estatus hasta la exploración íntima del yo.
En esta exposición pueden verse una variedad de retratos, la mayoría correspondientes a mi persona, pero también otros retratos de familiares.
La espontaneidad de los niños. Los retratos realizados por niños son fascinantes y reveladores por varias razones. A menudo, los niños capturan la esencia de las personas de una manera directa y sin filtros, lo que puede ofrecer perspectivas únicas e inesperadas sobre el sujeto representado.
Los niños tienden a dibujar lo que ven y sienten de manera muy directa. Su percepción no está filtrada por las convenciones sociales o artísticas que los adultos a menudo internalizan. Esto puede llevar a representaciones sorprendentemente sinceras y perceptivas del sujeto. El ejemplo más claro es el retrato de mi persona que un niño me hizo durante la pandemia. Solo dibujó la barba que sobresalía de la mascarilla, y se inventó lo que no veía. El día que descubrió que debajo de la mascarilla también tenía barba, quiso rectificar el dibujo, pero le dije que me gustaba tal y como estaba.

Los niños expresan emociones de manera muy pura y sin reservas. Cuando dibujan a alguien, es probable que se enfoquen en lo que les llama la atención emocionalmente, captando así aspectos de la personalidad o el carácter de la persona que un adulto podría pasar por alto o considerar menos importante.






A menudo, los retratos de niños se caracterizan por su simplicidad. Esta simplicidad no debe confundirse con falta de detalle, sino más bien como una destilación a los rasgos más esenciales o impactantes de un sujeto. Los niños pueden captar la «esencia» de una persona porque se enfocan en características clave que para ellos son significativas.
Los niños no están limitados por las «reglas» del arte y, por lo tanto, son libres para experimentar con colores, formas y proporciones de maneras que los adultos podrían considerar no tradicionales. Esto puede llevar a retratos que capturan aspectos de la personalidad de alguien de formas únicas.
Los retratos realizados por adultos llevan consigo una profundidad y complejidad diferentes en comparación con los creados por niños. Los artistas adultos pueden integrar una amplia gama de técnicas, conceptos y experiencias personales en sus obras, lo que resulta en retratos que son tanto una exploración del sujeto como una expresión del propio artista.



Junto a retratos de mi persona podemos ver otros de familiares y mascotas.





Los autores son variados, desde el autorretrato que se hizo mi padre de joven, hasta el retrato que hice a Ángeles, que en realidad es un boceto de otra obra mayor. Pasando por el dibujo que le hizo una amiga a mi tío o el dibujo improvisado a mi hermana. Destacar finalmente los dibujos que les hice a mis mascotas. En ese momento, me encontraba investigando la opción de crear dibujos utilizando herramientas digitales y éstas son una muestra.
Finalmente, he incluido algunos retratos modificados por IA a partir de fotos mías.

La Inteligencia Artificial (IA) ya está influenciando el arte y los retratos de maneras significativas, y su impacto probablemente se expandirá en el futuro. La IA no solo ofrece nuevas herramientas y métodos para la creación artística, sino que también plantea preguntas fundamentales sobre la creatividad, la autoría y la naturaleza del arte.
La influencia de la IA en el arte plantea importantes preguntas éticas y sobre la autoría. Determinar quién es el «autor» de una obra creada con la ayuda de la IA, y cómo se atribuyen los derechos de autor, son cuestiones complejas que aún están siendo debatidas.
La IA también se utiliza en la preservación y restauración de obras de arte, incluidos los retratos. Puede predecir cómo se veían originalmente las obras dañadas y sugerir maneras de restaurarlas, aunque este uso está más orientado hacia la conservación que hacia la creación de nuevas obras.

