Mi verdadera incursión en el mundo de la fotografía no tuvo lugar hasta la llegada de la tecnología digital. Antes de este avance, mis interacciones con la fotografía analógica fueron escasas, limitándose principalmente a algunas capturas que realicé durante mis visitas a Venecia y Florencia.










La adquisición de mi primera cámara, una Canon digital, marcó el inicio de mi fascinación por la fotografía.

En cada imagen que capturo, veo un valor artístico significativo, considerando cada fotografía como una obra de arte autónoma. Un claro ejemplo de esto es una impresionante imagen que guardo de mi viaje a la antigua Yugoslavia, a pesar de que su autoría permanece desconocida. En esta foto, cada elemento fue capturado de manera que la totalidad de la obra encarna una pieza de arte en sí misma.

Después de un tiempo, decidí elevar la calidad de mis fotografías adquiriendo una cámara réflex, nuevamente de la marca Canon.

Para maximizar su uso y explorar su potencial al máximo, me inscribí en varios cursos de fotografía ofrecidos en el sitio web de Canonistas.


En estas iniciativas formativas, se me introdujo a una amplia gama de técnicas básicas y consejos útiles. Se abordaron temas como el movimiento, el encuadre, la repetición, las líneas, el zoomming, el balance de blancos, los claroscuros, la profundidad de campo, el diafragma y la luz.




Estos cursos dieron como fruto los fotolibros que creamos a lo largo de nuestros viajes. Granada, Bilbao, Egipto, Estocolmo, Madrid, Estambul, Londres y Praga/Viena se convirtieron en sujetos de estas creaciones, que reflejan no solo los lugares visitados, sino también las habilidades fotográficas adquiridas. Además, realicé un par de fotolibros adicionales: uno sobre la Kahlo y el Guerrer, y otro que sirvió para ilustrar un libro escrito por los Diodati titulado «Amelia».

La fotografía también se convirtió en un componente esencial para enriquecer nuestro blog, milerenda, documentando todas las actividades que llevábamos a cabo, especialmente en Barcelona.



Una de las secciones destacadas dentro del blog se titulaba: «Paseos Curiosos por Barcelona». En varias ocasiones, dedicamos nuestras publicaciones a los panots de Barcelona. Estas entradas capturaron gran atención, llegando al punto en que un reconocido bar-restaurante de Barcelona, El Velódromo, decidió usar una de nuestras fotos de los panots de Barcelona para adornar uno de los menús del restaurante.

Exposiciones de fotografías. Gracias al blog, tuvimos la oportunidad de unirnos a la Asociación de Cazadores de Hermes. Con ellos, tuvimos el privilegio de participar en dos exposiciones de fotografía. La primera se llevó a cabo en la sala de exposiciones SETBA de la Plaza Real, con el tema central de Hermes y Barcelona. La segunda se realizó en el Bar Moraima, en colaboración con otros dos miembros del grupo, en la que ideamos una trilogía que reflejaba el transcurrir del tiempo a través de Barcelona. Bautizamos la exposición como B ART-CEL-ONA. Mi contribución a la trilogía, denominada ART, consistió en fotografías de grafitis de Barcelona, representando mujeres de diversas edades. ONA eran fotos de la costa barcelonesa a cargo de Jordi y representaban el nacimiento, CEL eran fotos de cementerios a cargo de Andrés Paredes y representaban la muerte. El concepto de la exposición en sí era cíclico ya que del CEL volvíamos a empezar en la ONA. La exposición la llevamos posteriormente al Bar


Gracias a Roser Mesa de los Cazadores de Hermes, tuve la oportunidad de colaborar con ella como fotógrafo en la entrevista que le hizo en su piso de la Plaza Real. Ver entrevista



Nazario Luque Vera, conocido popularmente como Nazario, es un ilustrador, dibujante y escritor español nacido en Vejer de la Frontera, Cádiz, en 1944. Es considerado uno de los máximos exponentes del cómic underground español y de la cultura gay en Barcelona durante los años 70 y 80.
Nazario comenzó su carrera dibujando historietas de cómic underground en Barcelona, una ciudad a la que se trasladó en su adolescencia y que ha influenciado profundamente su trabajo. Sus cómics, que a menudo contienen representaciones explícitas de la vida y la cultura gay de la época, han sido publicados en numerosas revistas y fanzines.
Quizá su obra más conocida sea «Anarcoma», publicada por primera vez en la revista El Víbora en 1979. Anarcoma es una detective transexual que vive en el barrio del Raval de Barcelona y se desenvuelve en un universo plagado de personajes marginales, mafiosos y travestis.
A pesar de que Nazario comenzó su carrera durante la dictadura de Franco, una época de represión en España, su trabajo siempre ha sido atrevido y provocador. A lo largo de su carrera ha recibido diversos reconocimientos, como el Gran Premio del Salón del Cómic de Barcelona en 2013.
Además de su trabajo como dibujante e ilustrador, Nazario también ha trabajado en diseño gráfico y ha escrito varias novelas y libros de memorias, que ofrecen una visión única de la Barcelona bohemia y la subcultura gay del siglo XX. Su estilo es característico por su trazo ágil, su estética pop y sus relatos llenos de erotismo y humor.

Tras el fallecimiento de Ángeles, me dediqué a hacer el Camino de Santiago, donde aproveché para realizar un detallado reportaje fotográfico que también tuvo repercusión: Una empresa se puso en contacto conmigo para utilizar algunas de mis fotografías para realizar merchandising del Camino de Santiago. Hicieron postales, puntos de libros y chanclas.

